Carolina del Norte tiene un programa uniforme de asesores judiciales el cual funciona bajo el mando de la Oficina Administrativa de los Tribunales (AOC) y que presta servicios durante la libertad condicional en vez de encarcelamiento (probation) y la atención posterior para los menores de edad. Se emplean unos 425 asesores judiciales; el número varía entre un distrito judicial y otro dependiendo de la cantidad de causas. Estos asesores judiciales no sólo funcionan como oficiales de libertad condicional para los menores sino que también realizan estudios sociales sobre los menores que se alegan ser delincuentes o indisciplinados para el tribunal, antes de las audiencias de sentencia. Este programa que se llama ingreso a la orientación de menores tiene como objetivo desviar los casos de los menores de edad de los tribunales a las dependencias o entidades comunitarias apropiadas cuando las circunstancias lo permiten. Los asesores judiciales también ayudan a los tribunales a gestionar casos en que un menor necesita ser detenido antes o después de una audiencia. Estos asesores también pueden recibir quejas con respecto a menores que se alegan ser indisciplinados o delincuentes y pueden conducir la investigación o indagación preliminar para determinar si se debería entablar una petición contra el menor de edad.